3 unfollows por un tweet

11 agosto, 2010 2 comentarios

Reconozco que soy nuevo en todo este asunto de las redes sociales y social media (que no son exactamente lo mismo). Aunque hace casi un año que me hice un usuario en twitter, no fue sino hasta hace unas semanas que empecé a twittear en serio. Los twitteros veteranos entenderán que este pajarito (y su bendita amiga, la ballena) me cautivaron desde el inicio -tanto así que ahora rara vez visito Facebook.

En medio de estar aprendiendo qué es políticamente correcto en twitter y qué no, cuáles comentarios les parecen interesantes a mis seguidores y cuáles no, cuáles personas son interesantes para seguir, y todo esto combinado con la falta de tiempo (o el deseo de tener más tiempo) para twittear, he podido llegar a 150 seguidores en apenas unas semanas. Para mí, ¡todo un logro!

Sin embargo, en esta relación amorosa con twitter, un día de estos tuve mi primera decepción y me quedé con el corazón partio, como diría Alejandro Sanz: 3 de mis seguidores me dieron “unfollow” justo después de un tweet que, desde mi punto de vista, no es ofensivo ni podría considerarse de ninguna forma grosero o salido de tono. Lo que dije fue “Fin a la ley seca en semana santa… Fabuloso!”

Como novato en este asunto, reconozco que pasé un buen rato preguntándome porqué me habrían “abandonado”, cuestionándome si debería expresar mis puntos de vista en twitter o ser simplemente “neutro”… Y entonces me di cuenta de que twitter es precisamente para eso: para opinar, para expresar mis opiniones, para conversar, discutir y argumentar; twitter es un medio excelente para debatir, y al hacerlo, enriquecerse y formar opinión -o influir a que otros formen opinión.

Evidentemente mis ex-seguidores (que no tengo ni idea de quiénes eran) no lo entienden así. Probablemente son de esos que andan por ahí creyendo tener todas las verdades absolutas sin aceptar que otros puedan (podamos) pensar diferente; ni siquiera preguntaron o cuestionaron mi posición, simplemente dieron click y listo, problema solucionado: No leeremos más a este hereje (o a este borracho, o a este ateo, o quien sabe cuántos otros epítetos pudieron haber usado).

Al final me queda claro que el problema no fue mi tweet, sino mis ex-seguidores. Ahora sé que no quiero tener seguidores cerrados de mente, simplistas que ven el mundo con un cristal traído de la edad media, niñitos que usan twitter como si fuera messenger… no quiero seguidores que no estén dispuestos a pensar por sí mismos y a debatir sus puntos de vista. He aprendido que en cuanto a seguidores de twitter, la calidad es más importante que la cantidad.

A mis ex-seguidores: Gracias por darme unfollow: me ayudaron a incrementar la calidad de mis seguidores…

Quisiera tener un gran botón de UNDO

13 julio, 2010 2 comentarios

Difícilmente yo podría usar una computadora efectivamente sin la opción de “deshacer” (UNDO). Impensable sería escribir algo en estos días –un reporte, una carta, un email-, sin la confianza que me da saber que puedo UNDO los errores, los dedazos, las tonteras. Especialmente importante es el UNDO cuando trabajo en una laptop con teclas pequeñas y un “touchpad” muy sensible.

El UNDO me da tranquilidad, me hace sentir en control. Por ejemplo, hace unos días marqué accidentalmente todos mis emails en Outlook como leídos. El problema es que solamente tenía como 80 sin leer, pero en mi inbox habían más de 3500. Outlook no permite UNDO esta acción, y ese acto inocente que me tomó menos de un segundo (o sea, el dedazo) ha representado, hasta hoy, más de 20 horas de trabajo revisando uno por uno todos los emails para encontrar aquellos que realmente no había leído. Qué diferente hubiera sido si tuviera un botón de UNDO.

Esto me hizo pensar en lo útil que sería tener un gran botón de UNDO, no en la computadora, sino en la vida. Podría hacer click en ese botón cada vez que me molesto y levanto la voz, hiriendo a algún ser querido; o podría, tal vez, presionar UNDO cuando prometo algo que de antemano sé que no cumpliré –y en esa segunda oportunidad, simplemente decir no.

Podría haber hecho UNDO hace veintitantos años cuando me comí aquel coctel de chuchecas que me ocasionó la peor infección intestinal que he tenido en mi vida; o cuando unos días después de eso, con las defensas bajísimas, me puse a lavar el carro en una tarde fría y ventosa y me entró aquel virus devastador que todavía hoy mis músculos atrofiados no me permiten olvidar.

Sin embargo, mi gran botón de UNDO tendría que ser mucho más poderoso, y tener alcance universal; debería ser capaz de deshacer palabras y actos no solo míos, sino también de Kim Jong Il y Bin Laden, de Bush y Chávez, de Arias y Ottón… debería trascender a los individuos y poder deshacer actos como el nueve-once o los ataques en Madrid. Debería, también, ser inmune a la inmunidad de nuestros políticos de mentira…

Algunos ejemplos de cómo podríamos usar un botón así:

  • El día que nuestros diputados ticos anunciaron que se iban a aumentar su salario, hubiéramos podido hacer click en nuestro botón y deshacer la escogencia que todos nosotros habíamos hecho apenas unos días antes con nuestro voto. UNDO la Asamblea Legislativa… BAM!
  • El día que los irresponsables de BP incendiaron, con su negligencia, la plataforma petrolera matando a una docena de seres humanos y a millones de peces y plantas en el océano… UNDO a la exploración petrolera irresponsable!
  • ¿Y qué tal cuando hace unos días escuchamos al señor Presidente Hugo Chávez cantando y recitando poemas en frente de una gran cantidad de futuros médicos venezolanos, y éstos de un momento a otro reaccionaron como mansos corderos adoctrinados “venerando” a su líder? UNDO a los presidentuchos que engañan a sus pueblos…
  • UNDO a los narcotraficantes mexicanos, colombianos, y de todas partes que envenenan con droga, corrompen con oro y matan con plomo a quienes caen en sus trampas cual ratones en ratonera.

Por supuesto que sé que esto no es posible; idiota no soy. Pero por favor dejame soñar por un momento; permitime recuperar algo de optimismo perdido… al fin y al cabo: soñar es gratis, y el papel aguanta lo que le pongan.

¿Y sabés qué? Si esto te parece estúpido, me pela… UNDO a vós y tu opinión…

…aunque si querés usarlo, te lo presto… ¿A qué le darías UNDO?

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No es pa’tanto… Reflexiones sobre el ejército de EUA y el narco en CR

Tal vez el tema más candente en Costa Rica el día de ayer hay sido la aprobación, por parte de la Asamblea Legislativa, de un “convenio” que permite a Estados Unidos traer hasta 46 barcos de guerra fuertemente armados a nuestras costas.

Creo que la mayoría –si no todos- de los costarricenses estamos de acuerdo con los patrullajes conjuntos que se han estado realizando desde 1999, y estaríamos de acuerdo en que se sigan realizando –e incluso que el programa se fortalezca.

Sin embargo, hay 3 problemas fundamentales con la forma en que se tramitó y se aprobó el permiso en esta ocasión:

1. Cuando se firmó el convenio de cooperación, en 1999, el servicio de guardacostas NO era un cuerpo militar, sin embargo después del 9-11, gracias a nuestro muy ‘querido y recordado’ Mr. Bush, los guardacostas pasaron a formar parte de las fuerzas armadas de EUA. Eso significa que cualquier embarcación de los guardacostas  es efectivamente controlada por el ejército de EUA –sin embargo, esto no pareciera tan grave pues desde hace muchos años eso ha sido así.

2. Tradicionalmente la Embajada solicitaba permiso para una embarcación a la vez, o a lo sumo, unas cuantas. En esta ocasión se está solicitando permiso para 46 embarcaciones al mismo tiempo. La Embajada aclara que “no todas las embarcaciones indicadas visitarán Costa Rica, solamente lo harán aquellas que necesiten hacer visitas cortas”. Claro está, el permiso es para todos los 46, y ¿quién dice que ‘alguien’ en algún momento no decidirá que todos necesitan hacer visitas cortas?

3. La solicitud de la Embajada dice “La Embajada desea proponer que el personal de las Fuerzas Armadas […] sea recibido bajo las siguientes condiciones:”… que ya han sido publicadas (libertad de movimiento, hacer lo que consideren necesario, y todo ello portando su uniforme militar). Lo único que puedo concluir es que esto no era una condición aceptada anteriormente, pues si fuera así, ¿por qué la Embajada estaría ahora “proponiéndolo”? Ciertamente esta condición es abusiva y, al ser aprobada, en exceso permisiva.

Conclusiones

¿Está Estados Unidos “ocupando” Costa Rica?

Por supuesto que no, y quien así lo diga está simplemente exagerando…

¿Va a haber un ejército por las calles de nuestro país?

Aunque lo que se aprobó lo permitiría, es muy poco probable. Creo que Estados Unidos tiene intereses mucho más grandes y jugosos en muchas otras partes del mundo. Sinceramente no creo que vayan a traer más de un par de barcos en este período de 6 meses –y eso no es ingenuidad, sino pragmatismo.

¿Tomó la AL la decisión correcta con esta aprobación?

Creo que NO. Aunque al inicio de esta discusión defendí la aprobación, después de ver objetivamente los hechos estoy convencido de que fue un error.

Si no vienen los gringos a ayudarnos, ¿podemos nosotros mismos luchar contra el narcotráfico?

Nuevamente la respuesta es NO. Sin embargo, y esto es bien importante, aquí no se trata de escoger entre 46 buques artillados con helicópteros, aviones y marines, o quedarnos solos contra el narco. En realidad se trata de hacer respetar el convenio original, y de seguir los procedimientos acostumbrados.

Me parece que en ningún momento tiene EUA la intención de condicionar su ayuda, a esta cantidad de armamento; sin embargo, la solicitud formal sí lo hace y tira por el suelo la intención.

Para la AL, hubiera bastado con rechazar la “propuesta” y pedir que se siguiera con el programa como siempre se ha manejado. Así tendríamos siempre la ayuda de EUA que tanto necesitamos, y no se hubiera creado todo este zafarrancho por una cuestión de forma –que, ciertamente, tiene implicaciones políticas importantes.

Para terminar, sí creo que estamos haciendo esto más grande de lo que realmente es; estamos ante un intento de brincarse controles y “facilitar” los procesos administrativos, lo cual en nuestro país es muy entendible; sin embargo, al aceptar las “nuevas” condiciones cometimos un error muy grave desde el punto de vista político que pone en riesgo nuestra Soberanía –aunque más en papel que en la práctica.

Dejémos de lado el alarmismo y la exageración. Seamos objetivos, reconozcamos que esto no debió haber pasado, y hagámosle llegar a los diputados nuestra disconformidad. Sigamos expresando ideas, y usemos nuestra energía en repudiar al narcotráfico y proponer soluciones reales. ¡No nos están invadiendo! ¡No estamos siendo ocupados! ¡No tenemos ni tendremos un ejército en nuestras calles! No es pa’tanto…
 
…Desgraciadamente, parece que sí seguiremos teniendo un ejército de torpes en nuestra Asamblea Legislativa…